La corriente general del Mediterráneo
Las diferencias en la temperatura y evaporación entre las aguas del Mar Mediterráneo, el Océano Atlántico y el Mar Negro generan un constante flujo de agua desde estos dos últimos al Mediterráneo a través del estrecho de Gibraltar y el Bósforo. Esta aportación de agua, genera a su vez dos corrientes que circulan por el Mediterráneo en sentido contrario a las agujas del reloj.
Desde el Oeste, el agua aportada por el Atlántico circula desde Gibraltar por la costa africana hasta Líbano, donde gira al norte siguiendo la costa de Turquía. En los Dardanelos, se encuentra con la corriente Este-Oeste formada por la aportación de aguas procedentes del Mar Negro. Esta circula por el Egeo y la costa de Grecia hasta el Adriático donde sube para descender por la costa de Italia subir de nuevo por el Mar Trirreno, golfo de Génova y bajar por la península Ibérica.

Corriente general del Mediterráneo
Esta corriente ha condicionado, junto a los vientos predominantes, las rutas de navegación por el Mediterráneo hasta hace pocos siglos.

